martes, 23 de octubre de 2012
lunes, 22 de octubre de 2012
ven al abrazo del agua que se diluye triste en la hostia de un dia
emborracharse no es nada
comparado al sol que florece en tu abrazo
a la sinopsis del alba
que baja hacia el alma
hasta encender mi vida
en el azucar del cafe
en el fosforo que muere
en el gas de la cocina
vibra
vibra
vibra el dia
las horas nacen y mueren revolviendose en cilantro
baja el diario
las noticias
el señor del kiosko
a ambientar
a pedir
que nazca y vuele este secreto
estas palabras que no dicen nada
pero que hacen revivir a los muertos de nuestras ilusas conciencias
puede ser
puede ser
por qué no
la felicidad existe en el mundo de los peces
desde el agua hasta las más inmensas montañas
se escucha el eco del ancestro dormido
el musgo de los perdidos
renacerás
como el huevo de las aves mártires
verdes árboles que creyeron volar
el fuego el viento que hizo surgir las algas de las olas
en isla de pascua
reventando
vivirás
hasta la muerte se acordará de tí
en el proceso lento de vivir
de nuevo
de vuelta
desde la leche hacia el vino
las piedras blandas
serán de luz
cuando mires por la ventana y veas tu sombra eterna
inmensa
respalndecer en el agua de un mar que te obedece
plantas
algas
plancton luminoso
el sol acumulado en la espuma
entenderás que siempre
que siempre
que siempre fuiste aquella
aquella que el mar quiso envolver
la arena en su angustia
serás la luna que atardece en el pelo de las dunas
tu
sola y tu
sin él
sin nadie
sin ellos
sin ellas
tú
la luna y tú,
los barcos que tejen sombras y pelícanos que guardan aventuras
muere
muere al cerrar los ojos
y vuelve
olvidar no es necesario
solo reconocer
que la lectura está en el mar
en el océano
donde pertenece tu alma de encina
emborracharse no es nada
comparado al sol que florece en tu abrazo
a la sinopsis del alba
que baja hacia el alma
hasta encender mi vida
en el azucar del cafe
en el fosforo que muere
en el gas de la cocina
vibra
vibra
vibra el dia
las horas nacen y mueren revolviendose en cilantro
baja el diario
las noticias
el señor del kiosko
a ambientar
a pedir
que nazca y vuele este secreto
estas palabras que no dicen nada
pero que hacen revivir a los muertos de nuestras ilusas conciencias
puede ser
puede ser
por qué no
la felicidad existe en el mundo de los peces
desde el agua hasta las más inmensas montañas
se escucha el eco del ancestro dormido
el musgo de los perdidos
renacerás
como el huevo de las aves mártires
verdes árboles que creyeron volar
el fuego el viento que hizo surgir las algas de las olas
en isla de pascua
reventando
vivirás
hasta la muerte se acordará de tí
en el proceso lento de vivir
de nuevo
de vuelta
desde la leche hacia el vino
las piedras blandas
serán de luz
cuando mires por la ventana y veas tu sombra eterna
inmensa
respalndecer en el agua de un mar que te obedece
plantas
algas
plancton luminoso
el sol acumulado en la espuma
entenderás que siempre
que siempre
que siempre fuiste aquella
aquella que el mar quiso envolver
la arena en su angustia
serás la luna que atardece en el pelo de las dunas
tu
sola y tu
sin él
sin nadie
sin ellos
sin ellas
tú
la luna y tú,
los barcos que tejen sombras y pelícanos que guardan aventuras
muere
muere al cerrar los ojos
y vuelve
olvidar no es necesario
solo reconocer
que la lectura está en el mar
en el océano
donde pertenece tu alma de encina
domingo, 7 de octubre de 2012
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